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Estepona es hoy una de las ciudades importantes del turismo de la Costa del Sol. Su fundación se atribuye a los fenicios y es segura su existencia en el periodo de la dominación romana.
Las principales fuentes de su economía fueron durante mucho tiempo la agricultura, pesca y ganadería, y aún hoy se mantienen estos factores económicos, aunque el turismo haya alcanzado la prioridad, gracias a su magnifico clima, sus bien cuidadas playas, La Rada y El Cristo y una extraordinaria oferta turística que, comprende desde campos de golf como Atalaya Golf o el bonito Coto de la Serena y su recoleto Puerto Deportivo, hasta una magnífica hostelería , pasando por espectaculares urbanizaciones y complejos urbanísticos de viviendas y apartamentos, como el exclusivo Tryp Puerto Estepona , que la hacen ser hoy, una de las ciudades elegidas por miles de turistas cada año, como lugar privilegiado de la Costa del Sol Occidental y seleccionada por muchos de ellos, como sitio fijo de residencia.
Su gastronomía, esta lógicamente influenciada de su ambiente marinero y enriquecida con los frutos de su huerta y así; encontramos unas gloriosas sardinas al espeto, con la variante de la moruna a la teja, salmorejo de voladores, ensalada de anchoas, ensalada de pimientos asados, sopa de tomate y otros ricos y suculentos platos.
Un bien cuidado comercio con profesionales de auténtica categoría y el especial cariño de esta población hacia sus visitantes, la reputan como una magnifica elección para el más exigente de los turistas.
En su historia se mezclan fenicios, romanos y árabes, estos últimos al ser los que más tiempo estuvieron asentados en estas tierras nos dejaron numerosos vestigios de los que, desgraciadamente, conservamos muy pocos, ( fortificaciones, torres-vigías, etc).
El rigor histórico nos obliga a decir sin embargo que se desconoce la época de su fundación. Bien podría ser fechada durante la colonización fenicia y con mucho fundamento pudo haber sido en la época romana. Así pues, suponemos que la vieja Estepona existía mucho antes que las árabes “Estebbuna” y “Alextebuna”.
Sucumbió a la dominación árabe en el año 1456 en correría ordenada por el Rey Enrique IV de Castilla. Es a partir de este momento cuando se puede decir que empieza la conocida historia de Estepona.
La cocina esteponera se enmarca dentro de la tradicional oferta gastronómica andaluza, con una clara preferencia hacia los productos frescos del mar, dada su situación geográfica. Una vez más, el otro agente natural, el campo, influye también en su gastronomía. Por eso podemos afirmar que sus platos más típicos son ” la sopa campera “, como representante de los hombres del campo y las “sardinas al espeto”, ofrecidas habitualmente en las populares “moragas ” a orillas del mar. Otro plato típico de Estepona son las sardinas “a la teja “.
Cuenta sin duda la oferta gastronómica de Estepona con una rica variedad de pescados de la zona, entre los que destacaremos, además de la ya mencionada y apreciada sardina, especies como la gallineta y la brótola, de riquísimo sabor: Son también muy apreciadas las gambas de la zona, así; como su pulpo, que ocupa en capturas el primer lugar, sin olvidar los afamados salmonetes.
Todas estas delicias marinas, pueden degustarse durante la sana costumbre popular de ” tapear “; por los típicos mesones y bodegas diseminados por las calles del casco antiguo de Estepona y el Puerto Pesquero.
Indudablemente disfrutar de la tradicional cocina andaluza no es nada difícil,, pues en cualquier restaurante ofrecen el conocido ” gazpacho ” y las famosa frituras malagueñas de pescado, sin olvidar los pescados a la sal.
Pasa del centenar los restaurantes en nuestro municipio, con ofertas gastronómicas muy diversificadas, desde la propia local y andaluza, hasta cocina francesa selecta, china, italiana, india y por supuesto la comúnmente llamada cocina internacional.
De ambiente especialmente marinero y agrícola, Estepona conserva con mimo las tradiciones andaluzas.
Son su gente sencilla y, su ambiente, a pesar de que el turismo, como en todos los pueblos de la Costa, ha dejado su influencia en miles de cosas, sus costumbres siguen siendo las tradicionales y es fácil todavía observar como las tertulias a la hora del aperitivo, tanto de mediodía como de la noche, son capaces de reunir a muchos comensales a departir sobre el devenir cotidiano, acompañando la conversación con una copa de manzanilla y los ricos productos del mar y de la tierra que con todo su frescor, llegan al plato en ese rico “tapeo”; tan popular y que tan bien ha sabido conservar Estepona.
Sus fiestas y tradiciones, tienen aquí; especial realce, y el pueblo las vive con total dedicación y devoción. Desde las patronales de San Isidro con su subida a la ermita, y la Virgen del Carmen, con su acostumbrado paseo en los barcos por sus costas, hasta sus festejos de julio, donde todo el pueblo se vuelca.
Música andaluza, suena por todas partes y las mujeres ataviadas con sus trajes de faralaes, prestan ese encanto y embrujo de la Andalucía de todos los tiempos que aún incorporada al progreso, no se resigna a perder ese duende que todavía acompaña lo mejor de sus vivencias.
Durante todo el verano, sus playas se ven tremendamente concurridas y, cuando la noche nace, caras enrojecidas y bronceadas comienzan su nocturno deambular por ese entramado de calles estrechas y antiguas de evocación árabe, que cuando el ruido de los viandantes lo permite, nos trae el rumor de las olas, con olor a algas.
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